Perder un hijo....

"Prometo guardarte en el fondo de mi corazón
Prometo acordarme siempre de aquel raro diciembre
Prometo encender en tu día especial una vela
y soplarla por ti...
Prometo no olvidarlo nunca
Tenia tanto que darte
Tantas cosas que contarte
Tenía tanto amor,
guardado para ti"
 Nena Daconte, "Tenía tanto que darte"





"Por favor, recuerda que siempre fuiste una fuente de felicidad para mí. Eres mi cuarta hija, pero, para ser exactos, eres la quinta. Antes de ti hubo un bebé que se fue al otro mundo al nacer. Tu tía me asistió en el parto, me dijo que era un niño pero que no lloró. Tampoco abrió los ojos. Nació muerto. Tu tía se ofreció a buscar a alguien para que lo enterrara, pero no quise. Tu padre no estaba en casa entonces. Me pasé cuatro días encerrada en mi habitación con el bebé muerto. Era invierno. Por la noche, la nieve se reflejaba en el papel de mora de la ventana. El quinto día me levanté, puse al bebé muerto en una tinaja, lo llevé a las montañas y allí lo enterré. La persona que cavó la tierra helada no fue tu padre sino ese hombre. Si no hubiéramos enterrado a ese bebé, tendrías tres hermanos mayores. A ti te parí sola. ¿Hubo alguna razón para eso? No. No. No hubo ninguna razón. Cuando dije que te tendría sola, tu tía se ofendió. Nunca se lo he dicho a nadie, pero me daba más miedo volver a tener un hijo muerto que parir sola. No quería enseñárselo a nadie. Si me salia otro hijo muerto, quería enterrarlo yo misma y no bajar de la montaña. Cuando empecé a tener contracciones no avisé a tu tía. Llevé agua hirviendo a mi habitación y senté a tu hermana, que era muy pequeña, junto a mi cabeza. Ni siquiera grité. No quería que nadie se enterara, por si el bebé nacía muerto. Pero saliste tú, caliente y escurridiza."

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